Archive for 26 enero 2014

De momento… reduciendo

¿Qué se piensan? ¿qué no lo se? Hartita estoy de los comentarios…
De la burra vas cayendo tú solita. Para nada con esa conspiración general contra mi vicio y corrupción. Con lo cabezona que soy, probablemente eso haya hecho que se retrasara tanto mi plan…
Hace bastantes años, por el empecinamiento de una gran amiga -Mari- marché con Galván -tratante de ganado, de profesión- camino de Madrid. Nos acompañaban la propia Mari y su marido Luis. Mi amiga, me dijo un mes de octubre que tenía cita en enero con el fenómeno madrileño que me iba a quitar tremendo vicio. Por mi parte lo único que tenía que hacer era dejar de fumar 24 horas antes de la hora de consulta y llevar 20.000 pesetas preparadas para pagar el favor… el resto corría por cuenta del fenómeno…
El sacrificio lo hacía yo solita… hoy lo comprendo!… 20.000 del ala me tendrían que haber pagado a mi…. si lo hubiera conseguido, claro…
Viajamos de noche -sin fumar-. Llegamos a la consulta donde nos esperaba mi familia madrileña -Montoya no, pero parecido- y otro hombre malagueño con su mujer que iban a lo mismito… ¡Como se mordía las uñas el andaluz! Claro, 24 horas sin encender un cigarro…
Me llaman y entro a la consulta. Me fijo en la cantidad de diplomas colgados en la pared y soy yo la primera que hablo:
– Doctor, ¿me puede explicar en que consiste la técnica que me va a aplicar para dejar de fumar?
Contestación:
– Mira chica, es complicado… porque la ciencia es difícil de explicar a un ciudadano de “a pie”…
Yo:
– Hombre, a mi padre le acaba de dar un infarto… y el médico, con un dibujito de tuberías como las del agua… me hizo entender perfectamente que pasaba con el sistema circulatorio de mi padre…
Médico?:
– Mira, mi técnica es como la Mecánica Cuántica… ¿Cómo se explica?
Yo:
– Pués ¿sabe usted?… yo creo que sería capaz de explicar la ecuación de Schrödinger de manera, que la entendieran mis hijos de 6 y 8 años… Mire doctor, sé que tengo que cerrar los ojos y quiero asegurarme de que no me va a meter una descarga en el cerebelo con la que no vuelva a fumar en mi vida!!!
Pensé que el fenómeno iba a encender un cigarrillo!!! Practicamente se subió a la mesa!! Respiró y me dijo lentamente:
– Hay un 2% de personas a las que no les funciona mi tratamiento… déjame ver….
Se levantó, vino hacia mi, me agarró la muñeca y me largó:
– ¡Tú eres una de ellas!
Yo, no daba crédito. Sin dormir en toda la noche, conduciendo 500 km, y ¡sin fumar!!! Me armé de valor y fuí capaz de decir:
– Pero ¿cómo? ¿no voy a descalzarme y con los calcetines puestos me subo a la camilla por el lado izquierdo? Luego me tumbo, cierro los ojos, me agarra el pulso y me dice el pronóstico… ¿no es así?
Por un momentito pensé que me iba a zurrar, pero se serenó y dijo:
– Hazlo!
En 30 segundos realizamos el protocolo para concluir con su imperativo:
– ¡¡¡Lárgate y no vuelvas por aquí!!!!
Me calcé y salí como un foguete. Al abrir la puerta, me encontré a todos mis acompañantes con la oreja pegada a ella… Volvimos a la sala de espera y llamaron a Galván.
Dos minutos y se le comunicó que él también estaba en ese 2% a los que el tratamiento no funcionaba…
De vuelta a Baralla no fumamos -aún tardamos unos días en volver a hacerlo-, silencio total; solo recuerdo a Mari reprochándome de vez en cuando: -Mira que che dixen que falaras o menos posible e que confiaras no médico. Vaia vergoña cando se enteren os de Becerreá. A todos lle funcionou!!
Dejé a mis pasajeros en Becerreá y seguí sola hasta Baralla. Abriendo la puerta sonaba el teléfono: – ¿Amparo? Son Galván. Non dixen nada na viaxe, pero quería decirche que a miña consulta foi da seguinte maneira:
– Ola
– Hola. ¿De dónde viene?
– De Lugo.
– ¿Con la gallega? Hagan el favor de marcharse de aquí los dos. No vuelvan y no se les ocurra contarle nada a la enfermera de la entrada…
Hoy me cuentan que Galván, está luchando contra un terrible cáncer de colon…